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Habilidades Especiales
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Los Castillos cuestan un -25%.
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Todas las mejoras de las granjas son gratis (requiere el
Molino).
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Los Caballeros son un 25% más resistentes.
Bonus
de Equipo: Los Caballeros tiene +2 de visión.
Unidad Especial
La unidad especial de los Francos es una combinación entre arquero y soldado.
Se trata de un Lanzador de Hachas.
Es una unidad muy fuerte, incluso más que los Arqueros de Arco Largo
Ingleses, pero queda algo retrasado en su alcance.
Se
trata de una gran unidad para los Francos ya que no poseen a los arqueros
mejorados y las mejoras de la armadura se consideran de infanteria.
Habilidades Generales
Los
Francos son una civilización muy fuerte, militarmente hablando. Son los
protagonistas de la primera campaña basada en la figura de Juana de Arco.
Los
Castillos son los edificios en los que se reclutan las unidades más
poderosas, como las especiales o los Trebuchet. Estos proporcionan un bonus
indirecto a los Francos al costar más barato, ya que para pasar de edad son
necesarios dos edificios de la actual edad y un castillo cuenta como dos
edificios. Al ser más baratos pueden conseguir llegar a la Edad Imperial más
rapidamente que las otras unidades.
Los
Francos tambien poseen una habilidad especial con las granjas. Son magnificos
granjeros. Esto les permitirá obtener automaticamente las mejoras de las
granjas al inicio de cada edad, con lo que tardarán más en reconstruirlas y
se ahorrarán madera. Al principio no supondrá una fuente muy a tener en
cuenta, pero durante el transcurso de las Edades si ya que se recargaran
completamente al pasar de edad.
La
Caballeria de los Francos esta más especializada en el combate y resistirán
un 20% más de daño, pero solo en la caballeria pesada (Knights, Cavalier y
Paladin) y no en la Caballeria Ligera. Estos son más fuertes y pueden
sobrevivir frente a los ataques de los "anti-caballeria" (Camellos
y Piqueros), pero son unidades más caras.
Debilidades Generales
Los Francos se ven debilitados al no poseer varios tipos de mejoras en
unidades.
Poseen todas las unidades de arqueria, pero les falta las mejoras, con lo que
quedan algo indefensas. Tambien les faltan las unidades de asedio, bastante
importantes en el juego.
Y tampoco son una potencia naval, ya que no tienen los mejores barcos ni
muchas de las mejoras.
Es
una civilización para combate en espacio abierto, pero no podrían destruir un
castillo enemigo guardado por armas de asedio y por arqueros. Serían
completamente aniquilados.
Historia
Los francos fueron uno de los pueblos
bárbaros germanos conocidos por los romanos. A principios del siglo V
empezaron a expandirse hacia el sur desde sus territorios de origen a lo
largo del río Rin hasta la Galia (actualmente Francia), dominada por los
romanos. Sin embargo, a diferencia de otros pueblos germanos, no abandonaron
sus lugares de procedencia, sino que más bien ampliaron sus territorios.
Clodoveo, jefe franco, venció a los últimos ejércitos romanos de la Galia y,
hacia el 509, unificó a los francos, convirtiéndose en el gobernante de gran
parte de Europa occidental. Durante los siguientes 1000 años, el reino franco
fue evolucionando hasta dar origen a la actual nación de Francia.
De acuerdo con la tradición, los cuatro hijos de Clodoveo se dividieron el
reino tras su muerte. Esta costumbre condujo a guerras civiles y luchas
internas entre los sucesivos pretendientes al trono durante muchos siglos.
Hacia finales del siglo VII, los reyes merovingios (descendientes de
Clodoveo) gobernaban simbólicamente. A principios del siglo VIII, Carlos
Martel se convirtió en mayordomo de palacio, estando justo por debajo del rey
en importancia. Hizo de los francos una gran fuerza de caballería. Luchaba
tan bien que sus enemigos lo apodaron Carlos el Martillo. En el año 732, la
caballería francesa derrotó en la batalla de Poitiers a los invasores
musulmanes que les atacaban desde el norte de España, dando fin para siempre
al avance del Islam desde el sudoeste.
El Papa coronó a Pipino, hijo de Carlos Martel, con el título de rey de los
francos a cambio de haberle ayudado a defender Italia de los lombardos.
Pipino fundó la dinastía de los carolingios. El más grande de estos
gobernantes fue Carlos el Grande o Carlomagno, quien gobernó desde el 768
hasta el 814. Convirtió el reino franco en un imperio donde floreció la
cultura y el saber. Sus nietos se dividieron el imperio que, como resultado,
quedó fraccionado en dos. La parte occidental se convirtió en el reino de
Francia, aunque los reyes posteriores perdieron gradualmente su control
político. La autoridad central se derrumbó bajo la presión de las guerras
civiles, las luchas fronterizas y las incursiones vikingas. El único medio de
conseguir soldados y dinero era hacer concesiones a los terratenientes. Los
feudos pasaron a ser hereditarios y quienes los detentaban se convirtieron en
señores feudales con vasallos propios. Hacia el siglo X, Francia se
encontraba dividida en dominios feudales que actuaban como estados
independientes.
En el 987, la nobleza francesa proclamó rey a Hugo Capeto. La razón principal
fue que su feudo, centrado en París, era más bien débil, por lo que pensaron
que no supondría una amenaza. Hugo fundó la dinastía de los reyes capetos,
quienes lentamente y a lo largo de dos siglos recuperaron el poder mediante
la creación de seguros caminos reales, engrandeciendo sus dominios,
fomentando el comercio, y otorgando cartas reales a las nuevas ciudades y
feudos. Aliándose con la Iglesia, los Capetos consiguieron una fuerte
posición moral y se beneficiaron de la influencia cultural, política y social
de ésta. La administración real se volvió más eficiente y leal al rey al
dejar los cargos públicos de ser hereditarios.
Empezando por Felipe II en 1180, Francia se convirtió en una de las naciones
más importantes de Europa gracias a tres grandes gobernantes. Mejoraron el
funcionamiento del gobierno, fomentaron un próspero comercio, recaudaron
impuestos de manera eficiente y fortalecieron su posición en la cima de la
jerarquía feudal. Aunque se estableció una asamblea nacional llamada los
Estados Generales, ésta no tenía realmente ningún poder y fue ignorada con
éxito.
La Guerra de los Cien Años, largo conflicto entre Francia e Inglaterra, tuvo
lugar para decidir de quién eran las tierras de Francia que habían sido
heredadas por reyes ingleses, y duró desde el año 1337 hasta 1453.
Finalmente, la victoria francesa hizo del rey la fuerza política más poderosa
de Francia.
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